María Teresa Rearte nos entrega –nuevamente- su poesía. En la que acepta la cuota de riesgo que le permite considerar los interrogantes propios de la condición humana.  

Su formación filosófica, teológica y espiritual tanto como su evidente raigambre existencial, le permiten desenvolverse con solvencia y profundidad. En lo que deja ver el latir de un corazón creyente. 

Confluyen aquí la lírica, la belleza y la reflexión sobre el hombre en el discur